Ser o no ser diferente

Yo prefiero serlo

 
En un mundo tan complejo como el actual donde todos elegimos continuamente, es importante ir a lo concreto: al precio, a la marca, al color, o a la talla. Y especialmente a ese detalle que nos diferencia, como un broche o unos pendientes.
En cuanto al conocimiento, hay que elegir el que nos apasiona, el que nos hace vibrar y el que nunca nos aburre y siempre nos interesa.
Hoy cuando saber de todo significa saber muy poco.lo que interesa es saber un poquito más de algo muy concreto.
¿Pero cómo elegir? o ¿Cómo renunciar? He aquí el dilema. Lo que elijamos es lo que nos hará relevantes y diferentes. Y también felices. A veces no es fácil elegir solo. Para eso hace falta un proceso de conocimiento personal, de investigación propia. Yo apuesto por hacerlo de la mano de un profesional en marca personal. Alguien con trayectoria y con autoridad en la materia.
Personalmente soy fan de soymimarca, un equipo en el que mi amigo y mentor Guillermo Recolons hace un trabajo transcendental ayudando a muchas personas,como yo, a ser diferentes y a estar orgullosas de serlo. 
Hay que vivir la diferencia y ejercerla con entusiasmo. 
La diferencia vende.
Decir que una persona es distinta a otra es una obviedad. Todos los sabemos. Aunque en muchos aspectos todos sabemos también que esas diferencias en lo consustancial nos equiparan.Todos aspiramos a las mismas cosas importantes, a que nos quieran, y nos valoren, a que reconozcan nuestras habilidades y talentos. Todos somos susceptibles al halago y al dolor de una crítica o una burla. Y a todos nos conmueve y nos llena el corazón de gozo el sentirnos amados o realmente queridos tal y como somos. 
No obstante, para conseguir estas cosas que queremos todos, nos vendemos como podemos para que nos compren, y conseguir nuestros objetivos de reconocimiento. Y muchas veces lo hacemos por desinformación o ignorancia de la forma menos apropiada. De esos saben mucho los teóricos de inteligencia emocional que han derramado ríos de tinta para poner de manifiesto lo que ya gritaban los discípulos de muchos filósofos clásicos: que ser no es otra cosa que relacionarse, y que sin relación no existes. Y que la felicidad esta muy cerca de la buena relación.
Hoy existimos muchos de nosotros en función del 2.0 y en un par de segundos en función del 2.3. Es una existencia “diferente” o no tanto. El ágora, en este momento es mi blog, y el maestro o el discípulo cualquiera de los que aquí estamos escuchando o hablando electronicamente.
Es un mundo muy democrático, y muy mercantilista, porque siempre estamos vendiendo, siempre estamos comprando, porque comunicarse es eso: intercambio. Pero es un mundo en el que es importante destacar, y aún más importante ser auténtico.
Y por encima de todo saber quien es tu público  y porque  lo eliges, o te elige. 
Un recorrido que no es bueno hacer en solitario, un camino que recomiendo seguir de la mano de un mentor, de alguien que pueda responder a tus preguntas, despejar tus dudas, y mostrarte los atajos.  Mi mentor como ya he dicho esta siendo Guillem Recolons, y también su socio Jordi Collell y yo espero algún día no muy lejano poder ayudar a alguien a descubrir sus diferencias y elegir una que le haga único o  única, ya que como mujer me gusta hablar y trabajar en femenino. Dicen las que saben más que yo, es decir la mayoría,  que el siglo XX fue el siglo de la incorporación de la mujer al mundo laboral y que el XXI es el siglo de la incorporación de la mujer al mundo del pensamiento.
Este foro lo demuestra. 
Viva la diferencia.
Be Sociable, Share!